MICROBIOTA INTESTINAL, UN MUNDO PEQUEÑITO DENTRO DE TI

MICROBIOTA INTESTINAL, UN MUNDO PEQUEÑITO DENTRO DE TI

A partir de la exposición gradual del niño a diferentes tipos de alimentos, se promueven cambios fisiológicos de gran importancia, entre ellos, la microbiota intestinal (Zamudio-Vázquez VP et all., 2017).

Pero… ¿Qué es la microbiota intestinal?

Son microorganismos que viven en nuestro tubo digestivo, conocidos también como microorganismos comensales. Las bacterias que conforman nuestra microbiota intestinal, generan mecanismos protectores formando una barrera secretora e impidiendo que bacterias patógenas estén en contacto con la superficie de los enterocitos (unidad celular del intestino).

Función de la microbiota gastrointestinal

La complejidad de las funciones de la microbiota gastrointestinal permiten considerarla como un órgano que se origina inmediatamente al nacimiento (Zamudio-Vázquez VP et all., 2017). ¿Sabías que existe un mayor número de microorganismos que componen la microbiota que otras células de nuestro cuerpo? siendo esta, 10 veces mayor que todas las células que componen nuestro organismo. Por su gran cantidad, el peso total es conformado por 1.5 a 2 kg de bacterias (Zamudio-Vázquez VP et all., 2017).

Beneficios de una microbiota intestinal sana:

-Protección contra patógenos. -Mantiene el equilibrio inmunológico intestinal y previene la inflamación. -Sintetizar algunas vitaminas como la K y B. -Ahorro de energía: en forma de ácidos grasos. -Apoya en culminar procesos metabólicos biliares y carbohidratos (Zamudio-Vázquez VP et all., 2017).

La microbiota es indispensable para el correcto crecimiento corporal, el desarrollo de la inmunidad y la nutrición (producción de vitaminas y funcionales en la nutrición). Las alteraciones de la microbiota intestinal y la respuesta adversa a estos cambios, se le denomina disbiosis.La disbiosis, no solo permite la colonización de microorganismos patógenos, sino además, se ha asociado con afecciones como asma, enfermedades inflamatorias, obesidad, etc (M.E. Icaza-Chávez., 2013).

Factores que originan un desequilibrio en la microbiota intestinal: -Disminución de consumo de bacterias benéficas para la salud (probióticos, fibra, frutas y verduras, granos entero, etc). -Abuso de antibióticos. -Dieta desequilibrada. -Consumo elevado de alimentos industrializados y aditivos. -Consumo elevado de azúcares. -Ayuno. -Estrés (Zamudio-Vázquez VP et all., 2017 y M.E. Icaza-Chávez., 2013).

Factores perinatales que influyen en el desarrollo de la microbiota intestinal:

Cuando el feto se encuentra dentro del útero, se considera que tiene un aparato digestivo estéril. Al nacer, está situación pone al bebé en contacto con los primeros microorganismos. La vía de nacimiento y sus variaciones generan diferencias en el tipo de microbiota intestinal y en la prevalencia de enfermedades de tipo alérgico que pueden presentar nuestro pequeño y prolongar en la vida adulta. Se ha demostrado que el recién nacido por parto vaginal tiene un microbiota mucho más abundante, debido al paso a través del canal vaginal y el contacto con la región perianal de la madre (Zamudio-Vázquez VP et all., 2017). El tipo de alimentación (seno materno o fórmula) ha demostrado producir diferencias en la microbiota intestinal. La leche materna, como es bien sabido, cuenta con una gran cantidad de bacterias benéficas que ayudan a al desarrollo y crecimiento del bebé (Zamudio-Vázquez VP et all., 2017 y M.E. Icaza-Chávez., 2013).

¡Animales en casa! La existencia de mascotas en casa, favorece una microbiota saludable. Los niños expuesto a un ambiente “más limpio” predisponen aún más a enfermarse por no proveer la cantidad suficiente de microorganismos para el desarrollo normal de la microbiota (Zamudio-Vázquez VP et all., 2017).

Durante los primeros 1000 días de vida, se considera una etapa de gran importancia para generar una adecuada microbiota intestinal. Ofrecer una variedad de alimentos saludables a nuestros pequeños tales como las frutas, verduras, productos de origen animal y granos enteros en cada tiempo de comida provee los suficientes nutrimentos esenciales para la salud intestinal. Una dieta poco variada, baja en frutas y verduras, alta en azúcares y harinas refinadas, modifica la diversidad de microorganismos benéficos, originando infecciones frecuentes, problemas de aprendizajes, cambios de humor y daños gastrointestinales.

Promover y fomentar la alimentación de los niños con leche materna, limitar en lo posible los nacimientos por cesárea, proveer una adecuada alimentación y exponer a nuestros niños a un ambiente menos limpio, se promueven cambios fisiológicos de gran importancia, tal como la colonización de microorganismos benéficos que ayudarán a mejorar la salud. Aun cuando la microbiota intestinal cambia con el paso de los años, el medio ambiente y la microbiota materna durante el parto y la alimentación al seno parecen permanecer como factores muy importantes en el desarrollo de la microbiota en el futuro. Una vez establecida la microbiota en un individuo, es estable en el tiempo.

REFERENCIAS:

Zamudio-Vázquez VP, Ramírez-Mayans JA, Toro-Monjaraz EM, Cervantes-Bustamante R, Zárate-Mondragón F, Montijo-Barrios E et al. Importancia de la microbiota gastrointestinal en pediatría. Acta Pediatr Mex. 2017;38(1):49-62.

M.E. Icaza-Chávez. Microbiota intestinal en la salud y la enfermedad. Revista de Gastroenterología de México. 2013;78(4):240-248.